sábado, marzo 19, 2011

Colores

Estaba viendo el último anuncio de Mercedes (Infoxicación).


"... el color azul era azul, no cobalto, lapislázuli o marisma..."

Cuando me he acordado de una pregunta que siempre me he hecho:

¿Cuando hablamos de un color concreto ¿entendemos todos los seres humanos lo mismo?.

Si.... más o menos.... aunque no todos las culturas distinguen en su lenguaje el mismo número de colores.

Un estudio realizado en 1969 por Brent Berlin y Paul Kay sobre más de 100 lenguajes de diferentes culturas mostró que los colores primarios son considerablemente consistentes entre las diferentes culturas, aunque no todas las culturas tienen el mismo número de ellos.

Hay lenguajes que solo tienen dos palabras para nombrar colores, y cuando esto sucede, estos son siempre blanco y Negro. En los lenguajes que tienen tres nombres, el tercero siempre es rojo. Si tiene cuatro o cinco, el cuarto y quinto son verde y amarillo o bien amarillo y verde. El sexto en aparecer es azul, el séptimo, marrón y sólo entonces vienen gris, violeta y otros colores sin un orden específico.

Hoy en día hemos añadido unos cuantos "cobalto, lapislázuli, marisma, cárdeno, albero, gris tormenta, blanco roto,......." no tenemos falta de opciones, sino un exceso de las mismas. Lo cual tiene todas las ventajas de la diversidad y de la individualización... pero estas ventajas son anuladas por la complejidad del proceso de decisión de los compradores.

Y cuando la opción se transforma en un exceso de opción, en cierta manera la libertad se transforma en falta de libertad.... eso si... llena de colores.

5 Comentarios:

Jesús dijo ...

Nadie puede ver por los ojos de otro, además. Los daltónicos y personas con otras deficiencias en la detección de colores nos muestran que es imposible saber si compartimos percepción. A lo sumo, que somos capaces de hacer un número similar de distinciones.

Con blanco y negro siempre se puede distinguir, por comparación. Curioso apunte.

Elegir... qué dilema.

Leo dijo ...

De Diógenes compré un día
la linterna a un mercader;
distan la suya y la mía
cuanto hay de ser a no ser.
Blanca la mía parece;
la suya parece negra;
la de él todo lo entristece;
la mía todo lo alegra.
Y es que en el mundo traidor
nada hay verdad ni mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira.

Ramón de Campoamor (1817-1901)

Hijo de puta sin honor, ¿qué esperas para la revolución? dijo ...

La piedra es la criatura
perfecta

igual a sí misma
vigilante de sus fronteras

exactamente repleta
de pétreo sentido

con un aroma que a nada recuerda
a nadie espanta no despierta codicia

su ardor y frío
son justos y están llenos de dignidad

siento su duro reproche
cuando la apreso en mi mano
y su noble cuerpo
absorbe el falso calor

-Las piedras no se dejan domesticar
hasta el final nos mirarán
con su mirada tranquila clarísima

1961

Versión de Xaverio Ballester

Telémaco dijo ...

Jesús elegir, escoger, seleccionar. ¿Y si la elección es no tener que escoger?

Leo Nunca hay que fiarse de Diógenes... era demasiado cínico!

Le dijo ...

¿Nunca...nunca, Telémaco? A mi me parece que también tenia su buena parte de dignidad. Si no de fiar...al menos, admirable.