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martes, noviembre 14, 2006

Etiquetado

Este angelito de la derecha se llama Curtis Allgier y es el enemigo público número uno de Utah.

Fue arrestado hace un par de semanas en un hotel de Midvale.

Le reconocieron al ver a su novia por el barrio donde le detuvieron,
... ¡será porque él pasaba desapercibido!.

Actualización: En Neatorama he visto otro caso de tatuaje extremo:





Aunque mi preferido sigue siendo Bruce Potts el profesor de la universidad de Nuevo Mexico.

lunes, noviembre 13, 2006

¡ Impresentable !


Que manía le estoy cogiendo a las etiquetas.... Sólo espero que sea un fotomontaje.


Via-> 100 Stress

lunes, noviembre 06, 2006

Percepciones

No vemos las cosas como son, sino que las vemos como somos.

jueves, noviembre 02, 2006

¿Eres popular?

Una de las principales necesidades y preocupaciones humanas es la de aprobación y reconocimiento social (aceptación, popularidad, éxito social).

Esta debe ser la razón por la que todo el mundo compartimos la manía onanista de buscarnos en Google a nosotros mismos, lo cual no deja de ser algo extravagante porque ¿si nosotros mismos no sabemos donde estamos como lo va a saber Google?.

(Y no nos digas que nunca te has buscado porque no te vamos a creer).

Todo el mundo busca su etiqueta ... digo su nombre, y todo el mundo tiene curiosidad por saber si aparece en algún sitio, y a nadie nos gusta comprobar que no aparecemos ni en una mísera página.

Si queréis saber lo popular que es vuestro nombre (aunque sólo en Estados Unidos me temo) y como ha evolucionado dicha popularidad en los últimos 20 años podéis consultarlo en "The Baby Name Wizard".

miércoles, octubre 11, 2006

Etiquetando

Cuando tenía 4 o 5 años. Yo estaba firmemente convencido de la existencia de extraterrestres . Yo creía que ellos secuestrarían gente, adoptando la apariencia de su víctima e introduciéndose de esa manera en nuestra sociedad.

Un día, mi madre me llevó a su oficina. En ese ambiente totalmente abarrotado de extraños yo me sentí de repente aterrorizado. Y pensé que habría algunos extraterrestres camuflados entre la multitud mirándome con los ojos entornados.

Cuando mi madre me dijo que tenía que dejarme solo para ir a hacer unos recados, quedé petrificado. Yo pensaba que en cuanto la perdiera de vista, ella sería su siguiente víctima.

Sentí tal pánico que fui totalmente incapaz de articular palabra alguna. Aterrorizado cogí una etiqueta auto-adhesiva del escritorio de mi madre, y sin que ella se percatara la pegue en su espalda, creyendo que esto me indicaría si ella era mi madre real o una imitación.

Después de lo que me pareció una eternidad y entre las risas de sus compañeros, mi madre volvió con la etiqueta en la mano y me reprendió fuertemente por mi mal comportamiento. Teniendo sólo 5 años fui incapaz de soportar la tensión nerviosa y rompí a llorar mientras todo el mundo se reía a mi alrededor.

Hoy, todavía no estoy seguro de si mi madre fue suplantada por un extraterrestre, porque después de todo la etiqueta había sido despegada de su espalda cuando ella volvió.



Esta es la historia que inspiró al genial Hsin-Chien Huang(1) para hacer este "flash", lo voy a guardar en favoritos y cuando note unas ganas irrefrenables de ponerle una etiqueta a alguien, entraré aquí a etiquetar muñecos ... hasta que se me pase.

Por favor, hacer lo mismo. Etiquetar datos es bastante útil .... pero nunca etiquetes personas.



(1) Si teneis un rato daros una vuelta por los trabajos de este artista, merece la pena.

miércoles, julio 26, 2006

Etiquetas

...decía Magritte, y no le faltaba razón.

Lo que hay a la derecha NO es una pipa, sólo es la representación de una pipa.

Puede parecer una trivialidad, pero los seres humanos constantemente sustituimos la realidad (que nos parece demasiado compleja) por una representación simplificada y olvidamos la diferencia.

Para ello etiquetamos todo, etiquetamos a todos y también nos etiquetamos a nosotros mismos.

El proceso de etiquetarnos a nosotros mismos arranca ya en la infancia asumiendo las etiquetas que nos colocan los demás. Pero con frecuencia el proceso se invierte, y en lugar de asumir las etiquetas que se adapten a nuestra forma de ser, cambiamos nuestra forma de pensar y nuestro comportamiento para adaptarnos a las etiquetas que ya llevamos puestas.

Nos pasamos la vida actuando en una larga obra de teatro, representando el papel que hemos elegido o que nos hemos visto forzados a elegir. Adaptamos la realidad a lo que los demás esperan que hagamos, de acuerdo a todas las etiquetas que llevamos colgadas y que ocultan totalmente a nuestro verdadero ser.

Ni siquiera percibimos todo aquello que no es coherente con el papel que continuamente representamos.

Me da la impresión de que todo esto es inevitable, pero si al menos fuesemos conscientes de que "Esto no es una pipa", de que "Ninguna etiqueta puede definir a un ser humano" y de que "La vida es puro teatro", nos tomaríamos la vida menos en serio, evitaríamos muchos problemas y nos divertiríamos mucho más.

martes, junio 06, 2006

Explícito

A veces, en nuestra cultura, parece que disfrutáramos complicándonos la vida. Cuando las cosas casi siempres son más sencillas.

¿No os parece?

Pero nuestra señalización, aunque es menos práctica, es mucho más divertida.

martes, mayo 23, 2006

Norte Sur



Estaba equivocado. A veces, también en el mundo real se han perdido los matices.

lunes, mayo 22, 2006

See you IRW

En el mundo real algo así
para poder manejarlo con nuestra limitada mente, con la razón, lo pasamos por el filtro del lenguaje y lo convertimos en esto

No existiría ningún problema en hacerlo, siempre y cuando no olvidasemos que lo que estamos manejando es una simplificación y no la realidad. Pero cuando nos comunicamos unos a otros pensamientos, ideas,.. usamos estas simplificaciones olvidando que se han hecho.

Lo peor no es la perdida de matices, lo peor es la creación artificial de dos bandos, de limites, de fronteras,.... de conflictos, de enfrentamientos.

Hacemos esto con las cosas y lo hacemos con las personas, porque nuestra razón nos dice que rige el principio de no-contradicción, y una persona, respecto a cualquier atributo, no puede "ser" y "no ser" a la vez.

¿Vosotros no podéis? (Julen, tú no hace falta que contestes, ya nos has demostrado muchas veces que si que puedes)

Intuyo que nuestra razón está equivocada (mejor "intuyo" que "pienso" porque no sería apropiado que usase la razón para difamar a la razón).

Espero que algún día nos veamos todos en el mundo real.


lunes, enero 02, 2006

Mapas de colores

Tendría cinco años cuando mis padres me llevaron a pasar el verano a Portugal. Normalmente me quedaba dormido en cuanto me metía en el coche, pero aquel día estaba nervioso e ilusionado, por ser la primera vez que iba a salir de España.

Me pasé el viaje poniendo a prueba la paciencia de mi madre:
- ¿Cuánto falta para entrar en Portugal?
- Pues casi lo mismo que hace cinco minutos cuando te dije por quincuagésima vez que ya falta poco.
Cuando por fin paramos en la frontera mi madre sonriendo, de alivio, me dijo:
- Al pasar aquella valla de rayas rojas y blancas.. ya es Portugal.
- ¡No!. ¡No puede ser!.
- ¡Que sí!, ¡Que es Portugal!.
- No puede ser. Mira ... no ves ... es del mismo color que España.

Quizás ya era ya un poco mayor para seguir pensando que al cruzar la frontera la tierra iba a ser violeta en lugar de verde, como en los mapas. Pero aprendí que los mapas políticos son inventados... seguramente por pobres gentes, a la que sus padres no les llevaron de viaje cuando eran pequeños. A mi, desde aquel día, me gustan mucho más los mapas físicos.

PD. Y hablando de mapas y colores, el curioso teorema de los cuatro colores establece que cualquier mapa geográfico puede ser coloreado con no más de cuatro colores diferentes, de forma que no queden regiones adyacentes con el mismo color. Y éste famoso teorema fue el primero que tuvo que ser demostrado con la ayuda de un computador.

technorati ,

martes, octubre 18, 2005

Cifras

A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar:

   ¿Qué tono tiene su voz?
   ¿Qué juegos prefiere?
   ¿Le gusta coleccionar mariposas?

Pero en cambio preguntan:

   ¿Qué edad tiene?
   ¿Cuántos hermanos tiene?
   ¿Cuánto pesa?
   ¿Cuánto gana su padre?

Sólamente con estos detalles creen conocerle.