jueves, septiembre 14, 2006

Oblivion (Olvido)



Últimamente he notado que mi memoria no es lo que era.

La verdad es que nunca fue gran cosa, pero es que últimamente mi "despiste" alcanza cotas preocupantes.

Sospecho que los dioses me han hecho beber agua del Leteo(1), porque si así hubiese sido no lo recordaría.

Pero quizás no tenga nada que ver con los dioses. Tántalo, mi compañero del Tártaro, el de la eterna tentación sin satisfacción, siempre anda diciendo que "lo que se olvida o se recuerda tiene que ver con lo que tienes interés en hacer en el presente." Si tiene algo de razón, mi problema es causado por la perdida de interés en empujar la roca.

O quizás el problema es que se me ha llenado el disco duro, que he completado mi capacidad de almacenamiento y tengo que olvidar algo para hacer sitio.

Pero ... ¿que es lo que debería olvidar? He pensado que una buena estrategia sería clasificar mis recuerdos en buenos y malos y quedarme sólo con los buenos, pero ... si hago esto me temo que la mitad de los que queden se convertiran en malos ... ¡todo es tan relativo!.


(1) A los iniciados les enseñan que tras la muerte, cuando te dan a elegir entre beber del Leteo o del Mnemósine, deben elegir beber del Mnemósine para en lugar de "olvido" alcanzar la "omniscencia". No hagais caso, ¿para que sirve conocer el futuro si no os estará permitido cambiarlo?

5 Comentarios:

Cinta de Aro dijo ...

Si todo es relativo por qué no va a serlo el futuro?

Alorza dijo ...

Muy interesante tu post. No te preocupes demasiado por tu memoria: uno no puede fiarse de ella. Recurre a la memoria de los que te rodean y tendrás múltiples versiones de ti mismo.

Julen Iturbe-Ormaetxe dijo ...

Déjalo estar. Haya paz.

Fernando García Pañeda dijo ...

Esto... se me ha olvidado lo que iba a comentar.
¡Ah, sí! Hay que discutir eso de la relatividad.

Unknown dijo ...

Teneís que perdonarme... había olvidado contestar vuestros comentarios a este post.