viernes, enero 04, 2008

¡La visita de los reyes magos en peligro!

Nos informan fuentes reservadas y confidenciales de este blog, que la organización terrorista Al Qaeda, después de haberse cargado la edición anual de la Paris-Dakar, también está intentando sabotear la vista anual de los reyes magos cargándose a todos los camellos.

Pero... que nadie se preocupe, porque personalmente nos hemos puesto en contacto con los camellos de sus majestades y nos han asegurado que tienen todas sus vacunas al día, y que además los reyes sólo los alimentan con forrajes de calidad extra.




¡Uff que alivio!

5 Comentarios:

Muxfin dijo ...

Además se los mezclan con complejos vitamínicos con alto contenido de ilusión, inocencia y esperanza.
Que los Reyes sean generosos contigo y los tuyos.

Anónimo dijo ...

No sé como deciros esto pero.... veréis, los reyes majos no existen xD ¡Viva la República!

mpiryko dijo ...

Los Reyes Magos, no.
Pero el París-Dakar.
Lo siento por los participantes,
pero me hubiese gustado que se
terminase por otro motivo.
¡Salud y felices reyes!

Lula Towanda dijo ...

Menos mal, son los únicos reyes que me caen bien.
¡¡ Deja a un lado la piedra y abre tus regalos!!

Telémaco dijo ...

muxfin seguro, aunque la inocencia cada vez se agota antes.. al menos entre los niños... hasta que después la recuperan cuando se hacen votantes.

anónimo
1. No existe realidad alguna.
2. Si algo existiera, no lo conoceríamos.
3. Aún en el caso de que pudiéramos conocer algo, no podríamos comunicarlo a los demás.

Pues es claro, por un lado, que lo que no es no existe. Pues si lo que no es existiera, existiría y, al mismo tiempo, no existiría. En tanto que es pensado como no existente, no existirá, pero, en tanto que existe como no existente, en tal caso existirá. Y es de todo punto absurdo que algo exista y, al mismo tiempo, no exista. En conclusión, lo que no es no existe. Pero mientras tanto, siempre son mejor tres regalos que uno...

mpiryko como ya te imaginarás: me río por no llorar. ¡Como está el mundo!

lula gracias. Inexplicablemente este año se han portado un rato bien conmigo, y eso que yo no fui precisamente un santo.