miércoles, julio 25, 2007

¡Me cuesta!

Cuando estoy cerca de la cima me cuesta más. El tiempo se dilata, ya veo la cima ahí delante, sólo me queda el último esfuerzo... pero pareciera que cuando bajo la cabeza alguien añadiese más metros a esta montaña.

A pesar de ello este es un momento feliz, incluso hay quien dice que produce más felicidad la expectativa de felicidad que la experiencia placentera en si misma. ¡Cosas de la dopamina!

5 Comentarios:

Antonio dijo ...

No pienso ni deseo Heredar la piedra, ni queriendo, que conste, pero la foto es muy bonita.
Por aquí tenemos alguna casa asín, para poder construir luego Palacios.


Meme con Julen, por lo que observo. In creíble, Bravo!
EA!

Ahora estoy dando vueltas con mis 7 hijas; Filautía, Colacía, Leteo, Misoponia, Hedoné, Anoia y Trifé, acompañdo por Como y Morfeo. No sé lo que tardaré.)

Con salud, a.

ALyCie dijo ...

Has visto que hay piedras mas grandes peores montañas, días mas largos e inmensas soledades, como la del minotauro en su laberinto. No es el delito, sino al castigo, lo que teMemos, ergo estamos pasados.
Salud
µßio

Julen Iturbe-Ormaetxe dijo ...

No vemos el final. La foto está cortada arriba. ¿Será que no hay final?

Anónimo dijo ...

A todo esto le añades una bicleta y tenemos un tour....

Animo!

n4rk0 dijo ...

es normal que te cueste, porque vas pasito a pasito, como debe ser, subiendo por las escaleras. claro que alguien debió destrozar previamente el ascensor que permitía subir a toda velocidad a la azotea, con la bolsa de la compra incluida, desde el garaje donde alguien alguna vez perdía los zapatos...

ps: la foto es magnífica: una sección de libro

salu2 y fuerza contra los trolls, para cuyo gusto no estaba hecha (tampoco) la miel!