jueves, junio 01, 2006

Mr. Scrooge

Mr. Scrooge era un viejo avaro y tacaño que no celebraba la navidad. Pero tras la visita de los tres espiritus navideños reconsideró su forma de actuar y le compró un pavo, de forma anónima, a su empleado Cratchit.

Pero en realidad no renegó de su tacañería, lo que ocurrió es que escuchó aquello de "la información es poder", tuvo una revelación y decidió cambiar de estrategia.

Los Mr. Scrooge modernos además de acaparar bienes, intentan acaparar información. Piensan en la información como si se tratase de una propiedad privada. Se comportan como si la información fuese un bien escaso que se gastase con el uso.

Ocultan información porque piensan que al compartirla perderían su valor y se empobrecerían. Por eso se pasan la vida obsesionados en controlar el gasto de información y en evitar que los demás accedan a ella.

Paradójicamente, tampoco es fácil hacerles cambiar sus opiniones, pues el miedo permanente a perder su opinión posesión y a empobrecerse les ciega y les cierra la mente.

Es casi imposible que alguna vez aporten algo nuevo porque su actividad se concentra en aumentar y proteger su colección de información.

Aunque Mr. Scrooge no me cae simpático, en el fondo me da mucha pena. Sigue siendo igual de solitario y patético, porque es incapaz de darse cuenta de que la información es un bien común, que sólo sirve por su utilidad para tomar mejores decisiones.

Si alguna vez quisiera escucharme, intentaría explicarle que en realidad, como ocurre con el dinero, la información tiene que estar en continuo movimiento porque cuando se retiene es precisamente cuando pierde valor.


6 Comentarios:

Lula Towanda dijo ...

Te me has adelantado por unos días. Tengo en el horno un relatillo sobre una variedad de consultores, digamos que degenerativa, que viven de la información sin compartirla. No te doy más detalles para que no desvelar el misterio

El Ratonero dijo ...

¿Sabeis que se responde por ahí cuando alguien pregunta que qué es un consultor?

"Un consultor es alguien a quien cuando le preguntas la hora te pide tu reloj, te dice la hora y luego se queda con el reloj"

Desgraciadamente hay consultores así... pero yo prefiero el método Socrático.

Muxfin dijo ...

Siento gran satisfacción al compartir información, tal vez sea debido a mi escaso interés por el poder.
Desgraciadamente, el compartir no es lucrativo, por lo que no está valorado.

Fernando dijo ...

Una nota frívola: yo, desde primeros de diciembre hasta el 7 de enero, siempre me he transformado en Mr. Scrooge (y desde que lo interpretó su eminencia Michael Caine, aún más). Pero ahora, con los ninios, me parece que tendré que cambiar.
Por lo demás, este tema me parece que está directamente relacionado con el de la competitividad.

Joaquin dijo ...

Creo que de éstos cada vez quedan menos, pero haberlos los hay. Aunque tiene que ser difícil y estresante intentar mantenerse arriba (o abajo)filtrando y ocultando información. Pero ninguno de nosotros somos así, a que no!

Telémaco dijo ...

Lula es curioso pero parece que nos contagiamos las ideas y se nos icurren los mismos temas a la vez. Y no sólo a toro pasado, a mi también me ocurre muchas veces que leo en mis blogs habituales sobre temas que el día anterior me rondaban la cabeza. Es como un "deja vú" blogueril.

ratonero como en todas las profesiones hay gente de todo tipo y efectivamente yo he conocido unos cuantos de los que se te quedan con el reloj. Pero en concreto no estaba pensando yo en consultores cuando me acordé de Mr. Scrooge.

Muxfin me ocurre lo mismo, no le veo yo la erótica al poder, debo tener problemas de impotencia. De momento sólo en ese aspecto :)

Fernando mejor es que cambies de personaj. Seguro que es más interesante pero a los niños no les va a gustar que hagas de malo.

Efectivamente todo acabaa dando vueltas sobre lo mismo, competencia vs cooperación.

Joaquin en la blogosfera son mayoritarios los que comparten, los que dejan fluir la información e intentan enriquecerla. Pero la gente que deambula por la blogosfera sigue siendo totalmente minoritaria en la sociedad.