jueves, octubre 20, 2005

Multiplícate por cero

Julen en Consultoría artesana en la red escribe un post brillante que ha titulado El peligro de multplicarse por cero, sobre a dónde nos lleva seguir intentando mejorar a base de reducir gastos.

El objetivo de toda empresa es maximizar los beneficios a corto y a largo plazo. Para maximizar los beneficios a largo plazo la empresa debe ir modificando su tamaño y estructura, de forma que permanezca el mayor tiempo posible con beneficios máximos.

Pero modificar el tamaño y estructura de una empresa normalmente es algo complejo que lleva bastante tiempo, por lo cual es necesario preveer con antelación lo que ocurrirá en el futuro. Pero si esto siempre ha sido imposible, hoy en día es aún más imposible.

La incertidumbre ha aumentado tanto, todo cambia tan rápido y de forma tan acelerada que es casi imposible seguir el ritmo y conseguir adaptarse.

Las empresas se lamentan de su rigidez y falta de flexibilidad e intentan cambiar la organización interna, para convertirse en sistemas ágiles que se adapten rápidamente a las cambiantes circunstancias el mercado. Pero cambiar la organización interna de una empresa es una tarea aún más compleja que cambiar de tamaño, y por eso paradójicamente consume aún más tiempo y te hace perder aún más terreno. Es dificil cambiar de estilo en mitad de la carrera de los 100 metros libres para intentar ganarla.

Mientras tanto la mayoría de las empresas toman una actitud defensiva y dedican todos sus esfuerzos a la lucha por la supervivencia.

Debido a la globalización y al aumento de la competencia, las empresas no pueden decidir los precios, que son marcados por el mercado. Así que sólo quedan los costes como factor que cae dentro del control de la empresa, y por ello entran en una frenética carrera de reducción de costes. Pero como dice Julen,

se intenta hacer lo mismo pero con menos, con un poco menos, con algo menos de un poco menos, aflojando una de las cinco bombillas, aflojando dos de las cinco bombillas, cuatro de las cinco, apagando la luz, reduciendo el espacio, con menos metros cuadrados, con menos horas, con menos personas, con menores salarios, con menos materia prima, con menos aire, con menos consumo de cualquier consumible, con menos alegría, con menos de todo.

Al final, multiplícate por cero. Habrás logrado el éxito.

¿No hay otro camino?

Pienso que sí. Dedicar los esfuerzos y el talento que actualmente se emplea en reducir los costes en aumentar el valor que genera la empresa. Las empresas se crean para ganar dinero, no para ahorrarlo.

8 Comentarios:

por.libre dijo ...

La mayoría de las empresas que conozco están en un constante esprint de los 100 metros lisos. Nunca hay tiempo para organizar ni para planificar, porque cuando termina una carrera comienza, inmediatamente, la siguiente.

(Bueno, las grandes quizá no, pero sí es de aplicación a todas las PYMEs (que conozco))

archinetman dijo ...

Lo que pasa es que las PYMES deben pensar como empresas grandes. Debe ser el mejor consejo que he leído de Microsoft. Construir una empresa es como construir software. Si diseñas un software pequeño como una suite compleja, tardarás más, costará más pero estará mejor construido, será más robusto, más escalable y será más fácilmente adaptable a las futuras necesidades de mercado.

Para ganar dinero, primero hay que perderlo y eso, parece, que las empresas de hoy no lo entienden. En mi caso, pretenden que el departamento de I+D+i produzca beneficios. Pero, señores, por definición, el departamento de I+D+i se funde los beneficios que produce el resto de departamentos (a cambio de una futura máquina de hacer dinero, claro está).

Hay que pensar a largo plazo, estructurar a largo plazo y crear cosas de calidad. Un buen producto, al igual que una buena empresa, generará muchas veces más beneficios que uno malo. La diferencia está en que el producto malo empezará a recoger dichos beneficios antes (pero serán menos).

Pilix Forever dijo ...

Sí, hasta hace poco se valoraba el "valor añadido" de las empresas... ese valor que no se paga ni se compra, sino que se gana con prestigio y cuidado hacia el producto. Y no creo que la globalización sea la culpable, sino la excusa perfecta para reducir costes y así aumentar los beneficios a repartir entre accionistas. El "valor añadido" ha muerto.

Anónimo dijo ...

Archinetman, al largo plazo hay que llegar, si el departamento de I+D+i se dedica a fundirse los beneficios producidos por otras áreas de la empresa ¿Como va a llegar al Largo plazo? LLega un momento que los bancos dejan de prestar dinero, y los accionistas no ponene dinero por nada, esperan recuperar su inversión. No solo promesas de un futuro mejor

Ever

Pirata Subterraneo dijo ...

La división por cero es la maldición de Pitágoras, que predijo esta carrera vertiginosa.

Telémaco dijo ...

por.libre, efectivamente pero de tanto correr no se si habrán olvidado hacia donde está la meta.

archi, me temo que el usuario anónimo tiene algo de razón. Para una PYME es a veces muy difícil conseguir dinero para invertirlo en I+D+i. Es verdad que "Si quieres ser grande debes pensar a lo grande", pero hay que convencer a los bancos y no suelen estár de acuerdo con esa apreciación.

pilix, tu frase de que el valor añadido ha muerto, me recuerda una pintada que ví una vez:
"DIOS HA MUERTO.Firmado: Nietzsche" y justo debajo otra decía "NIETZSCHE HA MUERTO.Firmado: Dios".
Pirata, me has dejado intrigado. No conocía yo esa maldición de Pitágoras. ¡Que esotérico!

Lula Towanda dijo ...

Siempre me ha encantado esa frase de Bart. Parece que los gurús del management tambien ven los Simpsons.

Es más fácil reducir que crecer y los que mandan, que son los que antes eran los contables, se resulta más fácil recortar gastos que crear ingresos nuevos, porque esto último no saben hacerlo.

Telémaco dijo ...

Lula, al final va ser verdad "que el que reparte se lleva la mejor parte". Estoy contigo en que desde que los economístas han llegado a la cúpula pasa lo que pasa, reducción de gastos y cultura del pelotazo.