viernes, enero 19, 2007

Política como Reallity Show

No me gusta hablar de política, porque cuando se debiera discutir de ideas se acaba discutiendo sobre las personas, sobre sucesos o como mucho sobre etiquetas. Y es que la discusión política se ha banalizado tanto que se ha convertido en un Reallity Show.

Por eso lo que si que me ha gustado es el post Pathos, Ethos, Logos de Antonio.

En mi opinión la dicotomía "liberal vs socialista" es falsa. Sólo se produce cuando se hacen pasar las ideas por el filtro de la retórica , especialmente de la demagogia. ¿Porque razón tiene que ser incompatible considerar igual de útiles y deseables a "la libertad" y a "la igualdad de oportunidades"?. ¿Si crees en las dos cosas a la vez es que eres raro? .

Pienso que el único problema es que para que la unión de estos conceptos sea estable es necesario un tercero (Liberté, égalité, fraternité), que últimamente muchos se empeñan en hacer desaparecer de nuestro panorama político y de nuestra sociedad, con el único objetivo de acaparar poder.

Tanto el socialismo como el liberalismo como ideologías puras("puras etiquetas"), encierran dentro de si insalvables paradojas. Quizás por esa razón el PSOE se autodefine como socio-liberal y el PP como liberal-centro-reformista.

Pero mientras consideremos que es correcto convencer en lugar de buscar la verdad, intentar debilitar la credibilidad del adversario en lugar de argumentar usando la lógica, usar enunciados sin prueba si esto favorece nuestros intereses, confundir lo veraz con lo posible,... las discusiones políticas no tienen mayor valor que las discusiones sobre quien debería ganar Operación Triunfo.

5 Comentarios:

Johnymepeino dijo ...

Lamentablemente el nuevo orden mundial ha establecido un sistema único de gobierno para cualquier país o gobierno:

Del Estado para con los ciudadanos socialismo puro: legislan hasta cuánta agua debes usar para ducharte o controlan hasta lo que escribes en internet.
(usa, españa, china, cuba, venezuela, irán...)

De los ciudadanos para con el Estado, liberalismo puro: "trabaja y consume".

Los términos ya no tienen el significado y/o el contenido de siglos atrás.

Antonio España dijo ...

Estoy de acuerdo contigo en que la política, con minúsculas, es un espectáculo donde prima el ataque a las personas y el aprovechamiento de las circunstancias para descalificar al adversario. Raramente se entra en el debate de las ideas o del modelo político que cada partido promueve. A mí tampoco me gusta esta política. No obstante, aún así creo que el dogmatismo, el sectarismo y la apelación a clichés y arquetipos del pasado hoy en día abundan más en un lado del espectro político. Al menos así lo siente alguien que se considera en el otro lado y ve cómo ha calado en la sociedad ese pensamiento prefabricado.

Por otro lado, claro que no es incompatible la libertad con la igualdad de oportunidades, antes bien, sin la segunda no existe la primera. Pero es que el socialismo, o el intervencionismo si lo quieres, sea de izquierdas o de derechas, no defiende la igualdad de oportunidades o la igualdad ante la ley sino el igualitarismo o igualdad por la ley. Y esto sí que es incompatible con la libertad: para igualar a todos necesariamente has de reducir el margen de actuación de algunos. La gran diferencia, es que el socialismo es una idelogía finalista: el progreso hacia la igualdad como fin de la acción política; mientras que el liberalismo defiende la libertad individual (o la ausencia de coacción) como medio para alcanzar el progreso humano.

Sobre esto escribió Hayek en un libro muy recomendable y muy de actualidad (pese a que fue escrito a mediados del siglo pasado), que por cierto dedicó a "los socialistas de todos los partidos". Se llama Camino de servidumbre.

La pena es que nuestros políticos no hablan de esto ni apelan a este tipo de argumentos, sino a quien desafina más, baila peor o se le escapan más gallos...

Telémaco dijo ...

Johnymepeino te agradezco tu comentario. También yo me lamento de esto en lo que se ha convertido la política. Aunque sospecho que siempre ha sido así.

Hay tres clases de personas, los que trabajamos para vivir, los que nos hacen trabajar para vivir y los que aconsejan a los segundos el mejor método para hacernos trabajar.

La política hoy no es más que las discusiones que se traen grupos rivales de la tercera clase de personas sobre cual es el mejor método que deberían seguir los de la segunda.

Para convencer a la gente para que acepte esta situación siempre se ha usado su ignorancia. El truco que usan para que les consideremos superiores y no parásitos es hablar raro, para conseguir que no les entendamos. Cuando con el paso del tiempo la gente va aprendiendo el significado de las palabras y conceptos que usan, simplemente cambian su significado.

Antonio, estamos de acuerdo en lo principal, en que ambos lo que consideramos deseable es el progreso humano pero respetando como condiciones necesarias ciertos valores como la libertad, la igualdad de oportunidades, etc.

También estamos de acuerdo en que el dogmatismo y el sectarismo abundan más en un lado del espectro político. Aunque no se porqué sospecho que no hablamos del mismo lado.

Lo cual es curioso dado que vivimos en el mismo mundo, observamos los mismo sucesos y somos personas inteligentes. Esto me lleva a pensar que en realidad ninguno de los dos vemos la realidad completa y no nos movemos demasiado de nuestro punto de vista sesgado.

Simplificando creo que las tendencias políticas (las de la Política con mayúsculas, de la política con minúsculas ya comenté hace un rato lo que pensaba) son sólo el reflejo de un conflicto entre los beneficios y perjuicios de la "cooperación" y la "competencia", que no es una simple diferencia de opiniones, es un conflicto real que está en la naturaleza y en nuestro propio interior.

Aunque en realidad no creo que esta sea la causa de la discrepancia. Creo que la causa es que los seres humanos no usamos la razón para decidir, primero decidimos y después usamos la razón para justificar nuestra decisión.

Como comentabas en tu brillante post, existen tres aproximaciones a la política (y a cualquier otra idea), el Pathos, el Ethos y el Logos. Pero cada persona NO se encuadra en una de ellas, pasa por las tres y en ese mismo orden (bueno la mayoría no pasa nunca de la primera o de la segunda).

Es un placer intercambiar opiniones contigo Antonio.

Peggy dijo ...

llegue aqui por casualidad interesante blog ...:)

Telémaco dijo ...

Peggy te agradezco el comentario y espero que te encuentres agusto por aquí y nos visites a menudo.