jueves, septiembre 22, 2005

Anónimo

Muchos hemos elegido publicar anónimamente. Me imagino que para la mayoría de nosotros es un intento de buscar libertad, de expresarse libremente sin miedo a represalias.

Pero todo tiene un precio. Y paradójicamente, al intentar mantener el anonimato creamos nuevas cadenas.

Sin dejar demasiadas pistas, no podemos contar cientos de situaciones interesantes que nos gustaría comentar.

Es una lástima, porque lo que me ocurrió ayer en la empresa parece extraido de "El Proceso" de Kafka.

6 Comentarios:

oscarm dijo ...

Yo blogueo con nombre y apellidos, pero tampoco cuento ciertas cosas. Al fin y al cabo, mi empresa me paga, ¡o algo así!

Telémaco dijo ...

¿O algo así?.

oscarm dijo ...

¿O algo así?.

Sí. Más o menos así de pequeño :)

Lula Towanda dijo ...

Esconderse detrás de un seudónimo no te protege de la autocensura, pero se le toma gusto a eso de tener dos personalidades y dos vidas paralelas cada una con sus relaciones.
Después de 25 años de profesión los Alfa no han dejado de sorprenderme, aunque he conseguido en las reuniones ser capaz de aguantar la risa mejor que los soldados romanos de la película de la vida de Brian. Una pena no poder dar a conocer al mundo en manos de quién estamos.

por.libre dijo ...

Una ventaja del anonimato es que elimina prejuicios. No sé si eres un profesor del MIT o un becario, lo que me importa es si dices cosas interesantes, coherentes, lógicas, novedosas...

Telémaco dijo ...

Lula, también yo le estoy cogiendo gusto a esto de las dos personalidades. Y por cierto, la escena que comentas de los romanos es la escena que más me ha hecho reir de todas las que he visto nunca en el cine. ("Pedez")
Excelente tu comentario de "el mundo feliz".

Por.libre ¿como has adivinado donde doy clases?. No, en serio, Tienes razón en esa ventaja no había pensado, pero es totalmente cierto,