miércoles, septiembre 14, 2005

Apostasía informática

En algún cajón, en algún lugar de mi casa, tengo guardado, el primer programa informático que hice...(¡en tarjetas perforadas!).

Programar ordenadores siempre me gusto y me sigue gustando, pero la evolución que ha tomado la profesión es otra cosa.

Hablo de "la profesión" porque ahora en la mayoría de los casos es "única". Aunque en un principio había operadores de consola, operadores de perifericos, técnicos de sistemas, perforistas, programadores y análistas (de distintos tipos).

La profesión se ha convertido en una carrera desbocada hacia ningún sitio. Hace tiempo que ha superado la velocidad limite a la cual no es posible, al menos durante un tiempo razonable, mantenerse actualizado al mismo tiempo que se ejerce la misma.

Pero, antes de que alguién se ponga nervioso, sólo es mi opinión subjetiva. También es posible que yo me haya vuelto demasiado lento aprendiendo, o demasiado torpe para "Aprenda Java en 3 días" o que han cambiado mis prioridades y prefiero dedicar mi tiempo libre a vivir la vida y dar paseos en bicicleta con mi hijo.

Haciendo un recorrido por mi colección de blogs favoritos me he encontrado vía “No puedo creer que lo hayan inventado”->vía “Barrapunto” un articulo de pobrecito hablador que me ha impactado profundamente, porque me he sentido muy identificado.

La semana pasada me encontré con un viejo conocido que me preguntó:

-¿Tú ahora a que te dedicas? ¿Eras informático? ¿No?.

-Efectivamente - le contesté - era, ... pero ahora ya no soy.
Me he hecho apóstata de la profesión.

-¿Cómo?

- No, que digo que ...¡ya no quiero ser informático!, a partir de ahora sólo soy usuario de la informática. Ahora me dedico a otras cosas

Por desgracia, no sé si le estaba diciendo la verdad o sólo expresaba un deseo, que todavía no estoy seguro de haber conseguido hacer realidad. Pero sigo intentándolo.

5 Comentarios:

Lula Towanda dijo ...

¡Que recuerdos de la ficha perforada!
Pues no estoy de acuerdo con lo de apostatar, el que tuvo, retuvo. El otro día leí que los de Google habían contratado una joven promesa de 62 años que hace más treinta diseño el protocolo TCP/IP (noticia aquí). Este protocolo es coetáneo con las fichas perforadas y mira por donde los años han pasado bien por él. Es que lo bien hecho, bien parece.

Telémaco dijo ...

Lula eso sólo pasa en América. Aquí con 62 años no te contrata nadie ¿Conoces algún caso?

Lula Towanda dijo ...

Pues va a ser que tienes razón, salvo Fraga y Botín todos a la prejubilación.
Brain, nos decía que teníamos un problema de pasaporte. El casi se queda en USA, pero la envidia es muy mala y no le dejaron sus jefes.

archiNETman dijo ...

Pues aquí un informático moderno con la cabeza sobrepasada por tanta información en tan poco tiempo. Realmente es una locura la velocidad a la que avanzan las cosas ahora y, o trabajas y estudias 24 horas al día u olvídate de un gran trabajo.

El gran problema es que ahora, si quieres mantenerte al día, sólo puedes si tu empresa te proporciona los medios y no se dan muchos casos salvo en los grandes como Google, Indra o Microsoft.

Yo no me puedo quejar, trabajo en I+D+i y como Desarrollador y diseñador web (¿se pueden juntar más cosas distintas?). Claro, contrato y prácticas y dale gracias a Dios pr tus 600€ al mes por ser multi-man.

En fin.

Telémaco dijo ...

Efectivamente archinetman. La única solución es que tu empresa invierta medios y parte de tu tiempo laboral en mantenerte actualizado.

Pero me temo que estamos inmersos en la cultura del usar y tirar.

La mayoría de las empresas, no hacen esfuerzos en mantenerte actualizado, pues cuando ya no les sirves contratan a otro más joven, recien salido de la carrera y dispuesto a trabajar todas las horas del mundo por un salario cada vez menor.

Como dices en tu comentario, ellos piensan: "Y todavía se quejan, debían darnos las gracias por darles trabajo. Y que no se pongan tontos o nos llevamos la empresa a Polonia.". Te prometo que he oido esta frase más de una vez, a más de un directivo.

Lo único que nos salva, es que las empresas no sólo necesitan gente que sepa programar. También necesitan gente que sepa lo que hay que pedir a los programadores que hagan. Y eso no se encuentra tan fácil en Polonía, ni en ningún otro sitio fuera de la propia empresa.